Cuántas veces en nuestro día a día habremos escuchado la palabra ciática… tristemente es una palabra bastante usada últimamente y la gente la suele usar muy a la ligera.

Al mínimo dolor de pierna ya esta el típico entendido que dice: “nada, eso es una ciática” “yo tuve una y se me quito haciendo…”, pero, ¿qué es realmente una ciática?, ¿qué otros dolores nos pueden confundir?, ¿cómo puede uno distinguir una ciática de cualquier otro dolor de la pierna…?, ¿¿es nuestro cuñado un experto sabiendo decir que nuestro dolor es una ciática sin previo diagnostico??

Para empezar entendiendo que es una ciática, vamos a hablar de los nervios periféricos, resumiendo el tema de manera sencilla, son los nervios que salen desde la médula espinal y se dirigen a diferentes zonas para inervarlas, ya sea recogiendo información sensorial o para mandar ordenes musculares.

Estos nervios salen por diferentes huecos y espacios entre vertebras para poder llegar a las zonas que inervan y en ocasiones por desgaste de las articulaciones vertebrales, o lesiones de los discos que se encuentran entre las vértebras (hernias discales), estos espacios se ven comprometidos, estrangulando y lesionando los nervios.

Cuando un nervio duele, tiene una peculiaridad, no duele exactamente donde esta la lesión, si no que duele todo el recorrido de la zona que esta inervando. Por ejemplo, un nervio que se encargue de recibir toda la información sensorial de la piel del brazo, si está lesionado, aunque la lesión se encuentre en las vértebras donde proviene, el nervio va a doler en cuello, hombro y zona del brazo.

Otra peculiaridad, los pacientes que padecen este dolor no solamente perciben un recorrido de dolor si no también una dirección de ese dolor (normalmente que va desde el origen del nervio hasta el final) y una sensación de electricidad, calambre, hormigueo o incluso perdida de fuerza en la musculatura que sigue este circuito.

ESTOS SON LAS PRINCIPALES CARACTERISTICAS DE DOLOR NERVIOSO, si tu dolor sigue estas pautas lo mas probable es que estemos hablando de una lesión nerviosa. Pero, ¿qué pasa cuando no es el caso o cuando solamente se cumplen unas ciertas características?

Hay algunas otras afectaciones que nos pueden crear una sintomatología parecida, por ejemplo, la presencia de molestias en glúteo, o incluso obstrucciones durante el recorrido del nervio por contracturas de musculatura profunda, nos puede provocar una molestia muy similar.

Recorrido del dolor que sigue un punto gatillo del glúteo

Si tenemos dudas de si nuestro dolor se debe a una ciática, podemos hacer un simple test para ponerlo a prueba, que consistiría en tensionar nuestro nervio ciático. Si nuestros síntomas se acentúan haciendo esta prueba, es muy probable que estemos ante una ciática.

El test que realizaremos se llama en el ámbito de la fisioterapia “slump test” y consiste en sentarnos en una silla y realizar el siguiente movimiento: al principio con la espalda recta elevaremos nuestra rodilla dejándola completamente extendida, seguidamente aplicaremos una flexión de tobillo llevando nuestros dedos hacia nosotros, como si estuviéramos tirando de ellos con una cuerda (ya esta posición, en casos agudos, puede generar bastante molestia). Para incluso mas tensión de nuestro nervio podemos curvar toda nuestra espalda y cuello como si quisiéramos mirar nuestro ombligo, pero si los anteriores movimientos nos han forzado es probable que este nos irrite mucho más.

Esta prueba nos indica que grado de molestia o irritabilidad tiene nuestro nervio cuando le aplicamos un estrés como es un estiramiento, y nos puede orientar mucho si, mientras aplicamos esta prueba, notamos los mismos síntomas que hemos explicado anteriormente como dolor eléctrico de recorrido variable, adormecimientos y hormigueos. No obstante, siempre que tengas dudas y antes de hacer un diagnostico por tu propia cuenta, contacta con un médico o fisioterapeuta de confianza, como los que tenemos en nuestra clínica y no te fíes de los cuñados de bar o de remedios milagrosos que les han funcionado a personas con “ciática”, cada caso es individual y debe ser tratado de manera individual.

Y, en el peor de los casos, aunque tu diagnostico sea de ciática, no te preocupes, no es el fin del mundo, aunque muchas personas comenten la idea de entrar en quirófano y este pueda ser una opción, es nuestra última baza, en ocasiones normales y en la mayoría de los casos, las ciáticas se pueden solucionar mediante fisioterapia gracias a técnicas antiinflamatorias, técnicas como la neurodinamia y sobre todo mediante ejercicio físico y seguimiento.

POR ENRIQUE MOHEDANO-FISIOTERAPEUTA-