En pleno auge de la crisis económica sufrida en España desde 2008, donde el desempleo provocaba que los jóvenes volvieran a la casa familiar como de los abuelos para abaratar costes, desde IKEA en 2009 nació una de las campañas publicitarias más recordadas y basadas en el refranero español: “Donde caben dos, caben tres”.

Esa hospitalidad, flexibilidad y altruismo característica de la sociedad española ha permitido incluso ampliar ese clásico refrán a “Donde caben tres, caben cuatro”, pero… donde caben cuatro… ¿caben 5? Para muchos anatomistas eso parece.

El músculo cuádriceps, extensor por antonomasia de la rodilla y flexor de cadera, entre otras múltiples funciones básicas para nuestro día a día, siempre se ha definido tradicionalmente como un conjunto de cuatro músculos: recto femoral y tres vastos (medial, intermedio y lateral). 

El tensor del vasto intermedio (“el quinto en discordia”) fue descrito por primera vez por Grob et al. en su estudio de 2016. Aunque su distribución anatómica al igual que su importancia funcional sigue generando cierta controversia.

De morfología similar al resto de vastos, el tensor del vasto intermedio se origina en la parte anteroinferior del trocánter mayor y se inserta en la parte superior de la rótula. Presenta una estrecha relación con el vasto lateral e intermedio, siendo un criterio básico su posición y relación con ambos para llegar a distinguir hasta cuatro variaciones diferentes. 

Imagen recogida del estudio “Franchi T. Tensor vastus intermedius: a review of its discovery, morphology and clinical importance”.

Representación esquemática de las variaciones en la posición del tensor del vasto intermedio (TVI) en relación con el vasto lateral (VL) y el vasto intermedio (VI): tipo independiente, tipo vasto intermedio, tipo vasto lateral y tipo común. Se ha llegado a observar otro tipo con dos vientres musculares. Imagen recogida del estudio “Franchi T. Tensor vastus intermedius: a review of its discovery, morphology and clinical importance”


Parece presentar un papel relevante en el control de cargas y biomecánica del muslo, compensando la tracción de la musculatura interna y guiando a la rótula, fomentando una correcta extensión de rodilla.

Demostrado que “donde caben 4, caben 5” demos la bienvenida al péntaceps en detrimento de la antigua denominación del cuádriceps.

Bibliografía:

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Bonnechère B, Louryan S, Feipel V. Triceps, quadriceps or pentaceps femoris? Need for proper muscle definition. Morphologie. 2020;104(345):77-84. doi:10.1016/j.morpho.2019.06.001.

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Por Pablo González-Fisioterapeuta-