Rebuscando en el blog recordé de “Divinas palabras I” la famosa frase de Samuel Langhorne Clemens (Mark Twain): “La diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta, es la misma que entre el rayo y la luciérnaga”.
A nivel anatómico debería ser también así, no obstante, no siempre se cumple y, como ejemplo clásico, la denominación errónea habitual del conjunto de músculos semitendinoso, semimembranoso y bíceps femoral: “isquiotibiales”.
Esta terminología es inexacta, siendo la idónea de acuerdo con sus orígenes e inserciones “isquiosurales”.
El término “sural” hace referencia a la zona anatómica conocida coloquialmente como pantorrilla y, ahí está el “quid” de la cuestión.
El bíceps femoral, músculo protagonista de múltiples pesadillas en deportistas como Éder Militão o Lamine Yamal entre otros, está constituido por dos vientres musculares (corto y largo) que comparten inserción distal en la cabeza peronea y, al llamar a este grupo muscular “isquiotibiales”, estamos considerando que todos los músculos se insertan a nivel distal en la tibia, siendo este pensamiento erróneo.
Por ello la palabra más anatómicamente precisa es isquiosurales o musculatura isquiosural.
Bibliografía:
- Arner JW, Rothrauff B, Bradley JP. Hamstring Injuries in Athletes: Anatomy, Pathology, and Treatment. J Am Acad Orthop Surg. 2025;33(13):e703-e714. Published 2025 Feb 6. doi:10.5435/JAAOS-D-24-01162.
- Balius R, Pedret C, Iriarte I, Sáiz R, Cerezal L. Sonographic landmarks in hamstring muscles. Skeletal Radiol. 2019;48(11):1675-1683. doi:10.1007/s00256-019-03208-x.
Por Pablo González – Fisioterapeuta.
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