ESTIMULACIÓN COGNITIVA EN EL ENVEJECIMIENTO
Se centra en la prevención mediante la nutrición, actividades físicas, interacciones sociales y actividades cognitivas con el objetivo de maximizar el nivel funcional de cara al envejecimiento. Muchos estudios muestran la importancia de llevar una vida activa en etapas tempranas de la vida con el fin de mantener un mayor nivel de funcionalidad en edades avanzadas (60 años en adelante). Así pues, la estimulación cognitiva no solo debería de aplicarse en personas mayores, sino que podría emplearse en edades adultas más tempranas (40-60 años).
Según el estudio de Sanjuán y colaboradores (2020), muestra que la estimulación cognitiva tiene beneficios en las funciones ejecutivas (razonamiento, toma de decisiones, impulsividad, etc.), la memoria y la atención.
Dicha estimulación mejora el funcionamiento cognitivo general y las funciones cognitivas específicas. Además, genera un enlentecimiento en el deterioro cognitivo que pueden originar enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer) de las personas mayores y una mejora de la realización de las actividades diarias.
Principios de los programas de estimulación cognitiva:
- Los programas son multicomponentes, es decir, se trabaja más de un dominio cognitivo ya que son más eficaces y favorece la transferencia (en la vida cotidiana) y duración de los efectos.
- Promoción de la actividad física, social y trabajo en actividades de la vida diaria y/o ocupacionales.
- Eficacia en personas mayores sanas (sin ninguna patología cognitiva).
- Supervisión profesional.
- Actividades grupales.
- Frecuencia de las sesiones: 1-3 por semana de 1,5 horas cada sesión.
- Trabajo con actividades motivantes y significativas para las personas.
- Crear un ambiente tranquilo y libre de distracciones favorece la concentración y facilita la realización de las tareas cognitivas. Además, un entorno positivo y estimulante mejora los resultados.
Objetivos de la estimulación cognitiva:
- Mejorar las funciones cognitivas: A través de actividades específicas, se busca mejorar o mantener las funciones cerebrales, como la memoria, atención, lenguaje, percepción y orientación.
- Prevenir el deterioro cognitivo: Ayuda a ralentizar o prevenir la aparición de problemas cognitivos y emocionales, sobre todo en personas mayores o en riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas.
- Fomentar la autonomía y la independencia: Aumentar la capacidad de las personas para realizar sus actividades cotidianas de manera independiente, reduciendo su dependencia de los demás.
- Mejorar la calidad de vida: Proporciona un bienestar emocional y psicológico al mantener a las personas activas y comprometidas mentalmente, lo que puede contribuir a mejorar su estado de ánimo y reducir el riesgo de depresión.
- Aumentar la concentración y la atención: Ayuda a mejorar la capacidad de concentración y la atención selectiva, lo que es crucial para la realización de tareas diarias.
Alberto Aguado Calvo
Neuropsicólogo
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