Nadie puede dudar de la importancia del sueño en la vida de los seres humanos. En niños pequeños el crecimiento y la maduración neurológica se consiguen durante el sueño, y en el resto de la vida, durante estas horas de descanso se repara el sistema inmunitario, el metabolismo o se regula la temperatura corporal. Según diversos estudios, la privación del sueño empeora el rendimiento de la memoria al día siguiente y, por otro lado, una breve siesta puede mejorar el desempeño de la memoria. Si se trata de insomnio, las consecuencias van en relación con el funcionamiento diurno, afecta a la capacidad de concentración, de memoria y provoca alteraciones emocionales.
Muchas personas que han sufrido un traumatismo craneoencefálico o un accidente cerebrovascular poco a poco se van dando cuenta de sus grandes limitaciones motoras, cognitivas o del lenguaje, y suelen revivir en sus sueños el trauma sufrido con sus nexos afectivos. En ocasiones el contenido onírico puede estar lleno de preocupaciones, sentimientos de culpa, congoja, emociones de terror y miedo, o exhiben una vulnerabilidad extrema para manejarse en las relaciones sociales. Por lo que es muy común que este tipo de anomalías del sueño tras una lesión cerebral, no solo afectan al descanso nocturno, sino que pueden provocar irritabilidad, dificultades de concentración y fatiga.
En general, el 50% de estos pacientes con daño cerebral sufrieron también algún tipo de alteración del sueño y, entre el 25% y el 29% tenían un trastorno del sueño diagnosticado (insomnio, hipersomnia, apnea); estas tasas son mucho más altas que las observadas en la población general. También tenían entre dos y cuatro veces más probabilidad de experimentar problemas para mantener y mejorar el sueño, pesadillas, somnolencia excesiva, despertares tempranos y sonambulismo. Los trastornos del sueño son muy comunes después de un traumatismo craneoencefálico y tienen el potencial de perjudicar seriamente la rehabilitación, la recuperación y los resultados del paciente; por eso es importante realizar pruebas de detección rutinarias de dichos problemas para evaluar tanto las necesidades de tratamiento como su posible impacto en la recuperación y los resultados (Mathias y Álvaro, 2012).
La evidencia científica nos indica que la fatiga derivada de las alteraciones del sueño, se asocia con un procesamiento más lento de la información y la necesidad de un mayor esfuerzo al realizar las tareas (Ponsford et al., 2013). Otros estudios han mostrado altos niveles de alteraciones del ciclo sueño-vigilia en pacientes con traumatismo craneoencefálico en rehabilitación, asociadas con ansiedad, fatiga y somnolencia diurna. Estos hallazgos resaltan la importancia de evaluar y tratar los problemas de sueño desde el inicio de la rehabilitación de estos pacientes (Gardani et al., 2015).
Como comprobamos, las alteraciones del sueño de estos pacientes pueden interferir con la plasticidad cerebral y ralentizar la recuperación cognitiva y motora. Por esta razón, es de suma importancia que, en el trabajo de los profesionales implicados en la intervención, además del entrenamiento motor, de la estimulación neuropsicológica o del uso prudente de la medicación, se fomenten hábitos en favor de una buena salud del sueño porque esto, puede marcar una gran diferencia en la evolución del paciente.
Integrar estrategias para identificar posibles anomalías en la calidad del sueño y para mejorar el descanso en la práctica clínica de cada paciente puede potenciar los resultados terapéuticos y mejorar su calidad de vida.
- Mathias, J.L. y Alvaro, P.K. (2012). Prevalencia de trastornos, alteraciones y problemas del sueño tras un traumatismo craneoencefálico: un metaanálisis. Medicina del sueño, 13 (7).
- Ponsford, J.L.; Parcell, D.L.; Sinclair, K.L.; Roper, M. y Rajaratnam, S.M.W. (2013). Cambios en los patrones de sueño tras una lesión cerebral traumática: Un estudio controlado. Neurorrehabilitación y reparación neural, 2013, 27(7).
- Gardani, M.; Morfiri, E.; Thomson, A.; O’Neill, B. y McMillan, T.M. (2015). Evaluation of Sleep Disorders in Patients With Severe Traumatic Brain Injury During Rehabilitation. Arch Phys Med Rehabil. Epub 2015 May 21. PMID: 26003285.
Por Linette Quintero- Psicóloga-
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